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Claudinha Me queda claro que en plena era del iPod, el iPhone , el iPod shuffle y la invasión masiva del mp3 y el YouTube, día con día aparecen bandas y grupos que son producidos a la perfección dentro de los estudios, buscando al precio que sea, colocar un sencillo en la radio que les permita venderse a través de iTunes o hacerlo parte de un soundtrack en alguna película de moda; como jingle de algún anuncio comercial o para un videojuego, pero ¿y cuando la intención es ir más allá de todo eso? sin menospreciar todo lo anterior, el resultado puede ser algo realmente interesante, como ha sido el caso más reciente de, The Flaming Lips, banda formada en Oklahoma City, en el año de 1983.
Esta ves nos toca olvidarnos de temas como, Do You Realice?, y adentrarnos a “Embryonic”, el nuevo álbum doble de The Flaming Lips inspirado en las jam sessions que la banda tuvo en la casa del baterista del grupo, Steven Drozd, y algunos de los discos favoritos de Wayne Coyne (vocalista), como el White Album de los Beatles o el Physical Graffiti de Led Zeppelin, incluso, me atrevería a meter algo de los sonidos e influencias características de Portishead y Clinic en ciertas áreas del disco, como se demuestra en la canción de “Silver Trembling Hands”. 70 minutos de un disco sin temas que se tornen pegajosos y que sobrepasan los 5 minutos de duración, exentos de coros repetitivos.
Una propuesta novedosa y bien producida por Dave Fridman que fue grabado en Fredonia (N.Y.), y Oklahoma City, con las colaboraciones de los neoyorquinos MGMT, además de Karen O (vocalista de los Yeah Yeah Yeahs), Peaches y Henry Rollins.
“Convinced of the Hex” es el primer tema que da entrada a este álbum doble y nos engancha para dar paso a una situación un tanto más extraña a partir de la segunda canción y psicodelia del sonido que se cobija a través de “The Sparrow Looks Up At The Machine”. Sólo una mente maestra como lo es el cerebro de los Flaming Lips, es capaz de lograr que en un sólo disco se combinen texturas ambientales que caben dentro de lo hermoso y sublime, como en los tracks de “Evil” e “If”, seguidos por una descarga en perfecto feedback de “Aquarious Sabotage” y que dan paso a los jams sonoros y experimentales de “Powerless”, o con “The Ego’s Last Stand”. El fuzz factory, de manufactura zeppelinesca, hace acto de presencia a través de “Worm Mountain”, y el jazz ácido, surge con “Scorpio Sword” que se engalana con el vocoder proveniente de “The Impulse”. Este es un disco que engarza la perfección del “Soft Bulletin”, editado en 1999, algunos pasajes instrumentales del “At War With the Mystics”, del año 2006, la psicodelia del “Oh My Gawd!!!” de 1987, y hasta la parte instrumental del “Zaireeka” que se publica en 1997.
Sin duda, “Embryonic” no es un disco fácil de digerirse con la primera vuelta, sin embargo, logra enganchar y permite recorrer cada track porque no se sigue sobre una misma línea, cada canción nos ofrece un sello propio, y es lo que hace más interesante al disco.
Estamos frente a toda una obra maestra…
“Embryonic” marca el final del contrato que tiene el grupo con Warner Bros, aunque se planea extenderlo al menos para lanzar el siguiente disco, una versión completa del “Dark Side of the Moon”, noveno álbum conceptual de estudio de la banda de Pink Floyd, editado en 1973, en el que colaborará la banda de rock experimental “Stardeath & White Dwarf, originaria también de Oklahoma.